La mujer del césar, no solo ha de ser honrada, sino que lo ha de parecer.
La salud no tiene precio y el que la arriesga es un necio.
La cáscara lisa, cualquiera la pisa.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
Atrás viene quien las endereza.
La ciencia siempre es decente, y la ignorancia insolente.
Nunca falta un culo para un bacín.
Judío para la mercadería y fraile para la hipocresía.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Un hermano es un amigo que nos ha sido dado por la naturaleza.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
El que quiere besar, busca la boca.
A canto de pájaro y a gracia de niño no invites a ningún amigo.
Agua vertida, no toda cogida.
El que solo se ríe, de sus maldades se acuerda.
Cuando el daño está hecho todos saben aconsejarte
Ítem de lista viñeteada
A galgo mojado, liebre enjuta.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Cada altar tiene su cruz.
¡Mujer sin seso, ahí queda eso!.
No todo lo grande es bueno, pero todo lo bueno es grande.
Quien quisiere mentir, atestigüe con muertos.
La más cauta es tenida por más casta.
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
La mejor manera de tener una buena idea es tener muchas ideas.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Regala a la gata y te saltará a la cara.
Muchas manos en un plato causan arrebato.
Quien a su tiempo descansa, rinde el doble y no se cansa.
Según con quien te encontré, así te trate.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
A gran chatera, gran pechera.
Quitando la piedra, se quita el tropezon.
Mas vale quedar hoy con gana, que estar enfermo mañana.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Casamiento santo sin capa él y ella sin manto.
Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
La verdad es de un solo color
Caridad contra caridad no es caridad.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Más vale mendrugo que tarugo.
Quien no tiene, perder no puede.
El que de amigos carece es porque no los merece.
Cuanto más se conoce a los hombres, más se admira a los perros.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.