Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
Viejos los cerros y reverdecen
Tras cada pregón, azote.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
Con cacao se paga el cacao, con dinero el dinero y con maíz el maíz.
El nosotros anula el yo.
Vive y deja vivir.
A donde te duele, ahí te daré.
El buen mosto sale al rostro.
Hay confianzas que dan asco.
Muchos pocos hacen un mucho.
Todo por servir se acaba... y acaba por no servir.
Buen amigo ni buen yerno se hallan presto.
A los buenos, Dios se los lleva; y a los malos aquí se quedan.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
Para aprender, perder.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
No hay mejor equipaje para llevar encima que la cordura y la mente clara. En tierras lejanas es más útil que el oro y saca al pobre de los apuros.
El dar limosna nunca mengua la bolsa.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Algo es algo, menos es nada.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
Por andar recosechando otras milpas, cosechan las tuyas.
La pobreza no es vileza, más deslustra la nobleza.
Carga que place, bien se trae.
Abre el ojo, y te ahorrarás enojos.
Con amor y aguardiente, nada se siente.
Un protector es como un manto.
Casa en canto, y viña en pago.
Para que alcance siempre tiene que sobrar.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Escucha el silencio... que habla.
De pico, todos somos ricos.
Quien ama, teme.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Cada hombre deja sus huellas.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Con tripas vacías, no hay alegrías.