Al que le sobre el tiempo, que me lo preste.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Quien mucho desea, mucho teme.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
Bien reza, pero mal ofrece.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
El amor no se mendiga, se merece.
Lo que no cuesta dinero, siempre es bueno.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Una hierba es una planta cuyas virtudes esperan para ser descubiertas.
Dios está en todas partes.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Dios tarda, pero no olvida.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Las novedades son la sal de la vida.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Alábate, Juan, que si no te alabas no te alabarán.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Quien más tiene, más quiere.
Ama y serás amado: teme a Dios y serás honrado.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Una maravilla, con otra se olvida.
Quitada la causa se quita el pecado.
A Dios, lo que es de Dios y al Cesar lo que es del Cesar.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
De bajada todos los santos ayudan
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.
Una respuesta amable mitiga la ira.
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Con la tripa vacía, no hay alegría.
Buena madera, buen oficial espera.
Si el grumete supiera y el patrón pudiera, todo se hiciera.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.