De trigo o de avena, mi casa llena.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Sin trabajo no hay recompensa.
Más feliz vive y sin prisa, quien no tiene ni camisa.
Ayudar al pobre es caridad; ayudar al rico, adular.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Ningún rencor es bueno.
Ayunar para luego hartar, quita el mérito al ayunar.
La paciencia es la llave del paraíso.
Quien no valora la vida, no se la merece.
La nobleza del señor hace bueno al servidor.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Buen compañero, solo Dios del cielo.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Barba hundida, hermosura cumplida.
Vergüenza y virgo perdidos, por siempre idos.
El relajo es dulce después del trabajo.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Zumo de limón, zumo de bendición.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Buena condición vale más que discreción.
Trabajar es virtud; pero trabaja tú.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
A buen bocado, buen grito.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Mujer Besada mujer ganada.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Pesar compartido, pronto es ido.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
La intención es lo que vale.
Mal se honra hombre con lo ajeno.
De lo bueno, el mundo debería estar lleno.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
A quien de bueno viene, por bueno se le tiene.
No lo hurta, lo hereda.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
A Dios, nada se le oculta.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
La salud es un tesoro, de más quilates que el oro.
Lo que más se quiere, presto se pierde.