La lluvia viene después de los bosques.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
La lluvia de Abril cabe en un barril.
Mientras más grandes, más rápido caen.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Cuando llueve y hace viento, quédate adentro.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
Calenturas otoñales, o muy largas o mortales.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
Rama larga, pronto se troncha.
Mucha auga en Mayo, malogra el año.
Más duro que rulo de estatua.
Abril, lluvias mil.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
La rana en el fondo del charco no sabe nada del gran Océano.
Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti
La vaca grande, y el caballo que ande.
Nunca llueve a gusto de todos.
Dale con que va a llover.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
El viento solo es bueno para hacer funcionar los barcos y los molinos
A burra vieja, albarda nueva.
Este navega con banderita de pendejo.
A gran cabeza, gran talento, si es que lo tiene dentro.
Boca cerrada, más fuerte es que muralla.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
Es más grande que un domingo sin paga.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Cielo empedrado, viento o suelo mojado.
Burro apeado no salta vallado.
Campana cascada, nunca sana.
Saca tu cruz a la calle, y verás otras más grandes.
Dar patadas de burro.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Mucha carne, moitas enfermedades.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Horizonte claro con cielo nublado, buen tiempo declarado.
A bestia loca, recuero modorro.
Reborada al poniente, bueno al siguiente.
De la corriente mansa me libre Dios, que de las aguas bravas me libro yo.
San Xoán trae o inferno, e San Andrés o inverno.