Enfermo que come y caga no tiene nada
El que no tiene mujer, cada día la mata; más quien la tiene, bien la guarda.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
El que vende siempre se arrepiente el que compra nunca.
El pescador de caña, más come que gana.
Casa propia es un tesoro que no es pagado con oro.
A Dios, al padre y al maestro, tenga el niño gran respeto.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
El cornudo es el último que lo sabe.
Médico y confesor, cuanto más tarde mejor.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
El que a caracol ara, o sabe mucho o no sabe nada.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
El que bien vive y santamente, antes de tiempo ve la muerte.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Burro cansado, burro empalmado.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Quién más te quiere, te hará llorar.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Fuerza sin maña, mucho rompe; y maña sin fuerza, poco tira.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Al hombre hueco, sopa verde y almendro seco.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Acójome a Dios que vale más que vos.
El derecho de los pobres no es más que llanto
A quien reparte sus bienes antes de la muerte, agarra una estaca y pégale en la cabeza.
A heredad vieja, heredero nuevo.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Ni amor forzado, ni zapato apretado.
Alquimista certero, del hierro pensó hacer oro e hizo del oro hierro.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
No diga ninguno: no puedo aprender, tanto hace el hombre cuanto quiere hacer.
No hay hombre sin hombres.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.
Quien con hambre se acuesta, con pan sueña.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
La confianza da asco
Al asno lerdo, arriero loco.
Cinco dedos son hermanos, no iguales.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Mejor precavido, que arrepentido.
El hombre bien comido y bien bebido, quiere reposo y no ruido.
Un abuelo es como un caballo salvaje que ha sido entrenado por su hijo para que lo cabalgue su nieto.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.