Dios carga a quien tiene buenas espaldas.
Se heredan dinero y deudas
Presto rico, presto pobre.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
Ser amable es ser invencible.
Más tiene el rico cuando empobrece que el pobre cuando enriquece.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
Cuando el pobre se arremanga, hasta el culo se le ve.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
La frugalidad es una fortuna por sí misma.
El dinero al ignorante, lo hace necio y petulante.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
En Gumiel de Izán, tan malo es el hombre como el pan.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Nunca faltara un tiesto para una buena mierda.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
Ama a tu amigo como a ti mismo
La persona que no comete nunca una tontería, nunca hará nada interesante.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
El que más hace, menos alcanza.
El que siembra alguna virtud. coge fama.
Corazón codicioso, no tiene reposo.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
A marido ausente, amigo presente.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Ninguno muere tan pobre que la ropa no le sobre.
El amor que se alimenta de regalos siempre tiene hambre.
Cree el ladrón que todos son de su condición.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Secreto a voces.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
El que no tiene nada que decir, suele hablar de más.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
A quien le dan pan que no coma.
Nadie sería mesonero si no fuera por el dinero.
Aquel que guarda siempre tiene.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Más vale ser un pobre hombre, que un hombre pobre.