El mal caldo, hirviendo y soplando.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.
No le trata de animal, pero le muestra el ronzal.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
El que algo teme, algo debe.
Golondrina que con el ala roza la tierra, agua recela.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Hay que aprender a ser gato de casa grande, se van a acabar los ratones.
No hay gato que no tenga uñas.
Agua cocida, sabe mal pero alarga la vida.
Al que es de muerte, el agua le es fuerte.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
El ternero recental no teme al tigre.
Gallina que al gallo espanta, córtale la garganta.
El mucho trato hermana al perro y al gato.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Variante: Es la misma gata, pero revolcada.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Caranga resucitada pica muy duro.
Cuantos más gatos más ratones.
No está la carne en el plato por falta de gato.
Como me tratan de gato salvaje, me pongo a robar gallinas.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
No me quieras dar gato por liebre.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
La col hervida dos veces mata.
Se oye mal pero descansa el animal.
Uñas de gato, y cara de beato.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Al que le pique, que se rasque.
Le busca las cinco patas al gato.
Cuando viejo el perro es, la zorra se mea en él.
Está como aji titi.
Mal se saca agua de la piedra.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Llorar (el gato) la muerte del ratón.
En la casa del músico, hasta los gatos maúllan por nota.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Cuando el gato esta ausente, los ratones se divierten.
Un ojo al gato y otro al garabato.
A la garganta del perro, échale un hueso si le quieres amansar presto.
Hambre, frío y cochino hacen gran ruido.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Es la misma gata, no más que revolcada.
Tiene más miedo que vergüenza.
Por robar la carne el gato, se colgó en el garabato.
Que no te den gato, por liebre.