Al invierno, no se lo come el lobo.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Si te pica el escorpión, busca pala y azadón.
En caliente ni se siente.
Pájaro que huye, no hace daño.
A carnero castrado no le tientes el rabo.
El zorro viejo huele a trampa.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Agosto, frío el rostro.
Reniego del amigo que cubre con las alas y muerde con el pico.
¿Quién dijo miedo?. Y huyó al sonar un pedo.
Hijito de tigre, rayado tenia que ser.
Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
No merma el daño el ser muchos a llorarlo.
Hay veces que nada el pato, y hay otras que ni agua toma.
Entre la mujer y el gato, ni a cual irle de más ingrato.
A la mujer y a la gata, no les lleves la contraria.
Palabras de santo, uñas de gato.
Entre perros y gatos lamen todos los platos.
No hay que buscarle tres patas al gato, sabiendo que tiene cuatro.
Perros y gatos, distintos platos.
Sé arrojado, pero no demasiado.
Rostro, del fuego; piernas, del río; y del pecho aparta el frío.
El lobo no teme al perro pastor, sino a su collar de clavos.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Un asno no aprecia compota de frutas.
Fuíme a santiguar y saltéme un ojo.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
No hay gato que no tenga uñas.
Sé cordero y te comerá el lobo.
Ir a amarrar el zorro.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
El perro no come perro, ni el gorgojo come fierro.
Los ratones juegan cuando el gato está ausente.
Ara con heladas, que matarás la grama.
La música calma a las fieras.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Boñiga de vaca en quemadura, pronto la cura.
Buscar los tres pies al gato.
El que juega con fuego, se quema.
Después del gusto, que venga el susto.
Más crudo lo come el lobo, y bien le presta.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Cada día olla, amarga el caldo.
En enero, se hiela el agua en el puchero.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
Más peligroso que mono con navaja.
Lobo con piel de cordero, es que sufre la cuesta de enero.