Chiquito, hasta el asno es bonito.
Los que temen una caída están medio vencidos.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
Esto huele a cuerno quemado.
Si os duele la cabeza, untáos la rabadilla con manteca.
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Qué pacaya te echaste encima!
Del desconsuelo al consuelo no va ni un pelo.
Después del conejo ido, pedradas al matorral.
El que tiene ictericia, todo lo ve pajizo.
Bicho malo nunca muere.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
Al desganado, darle ajos.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Si quieres que te siga el perro dale pan
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
El pescado y el huésped, a los tres días hieden.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
Le di la mano y me mordió los dedos.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Matar un tigre.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Para el catarro el jarro, y si no se quita, la botellita.
Del agua mansa te guarda; que la brava hace su ruido y pasa.
Canta la rana, y ni tiene pluma, ni pelo, ni lana.
Es mejor el amo temido que el despreciado.
En Febrero busca la sombra el perro.
Hormigas con ala tierra mojada.
Haragán y gorrón, parecen dos cosas y una son.
Sarna con gusto no pica.
No quemes tu casa para ahuyentar a los ratones.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
El que ha de besar al perro en el culo, no ha menester limpiarse.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
A catarro gallego, tajada de vino.
El agua en invierno duerme sola.
Hacerse jaula para que le metan el pájaro.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Huyendo de la sartén dio en las brasas el pez.
Chicharra que canta, calor adelanta.
No hay medicina para el miedo.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque