Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Pan de ayer carne de hoy y vino de antaño, salud para todo el año.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Perro viejo no ladra en vano.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Con dinero en bolsillo, buen jamón y cochinillo.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Cuando el sartén chilla, algo hay en la villa.
A mocedad viciosa, vejez penosa.
Hasta al mejor cocinero se le va un pelo en la sopa.
Días y ollas hacen grandes obras.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
Hay veces que el pato nada, y hay veces que ni agua tiene.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Bebe leche y bebe vino y de viejo estarás como un niño.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
No cambio tu cacareo por tus huevos.
Bebe tras el caldo y vaya el médico al diablo.
De millor palla fixen eu esterco. De mejor paja hice yo estiércol.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Hasta a la mejor cocinera se le queman los porotos.
Mucha carne para tan poco Gato.
A la vejez, cuernos de pez.
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Pato, ganso y ansarón, tres cosas son, y una son: cochino, puerco y lechón.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
El vino es la leche de los viejos.
Pajar viejo, cuando se prende, malo es de apagar.
A hurón cansado, madriguera nueva.
A buey viejo, pasto tierno.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Al que le van a dar le guardan y si esta frio se lo calientan
En abril, va la vieja a veril.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Berza, ¿por qué no cociste?. Cochina, porque no me revolviste.
Agua podrida, colada y hervida.
Pies fríos, corazón caliente.
Después del arroz, pescado y tocino, se bebe buen vino.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Cuando vuela bajo, tiempo frío anuncia el grajo.
Vaca bramadora, llama al lobo que la coma.
Los refranes y las tejas son cosas de casas viejas.
Al perro muerto, échale del huerto.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.