Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Jilgueros y ruiseñores, bonísimos cantores.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Busca la mujer pastora; que ella se hará señora.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Cuidado que hay golondrinas en los alambres.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Bien sabe el asno en que casa rebuzna.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Al gato goloso y a la moza ventanera, tápales la gatera.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
La buena cena, temprano suena.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
Huerta sin cerdo, no tiene dueño.
Quien a otra ha de decir puta, ha de ser ella muy buena mujer.
Olla chica hace la bolsa grande.
La que luce entre las ollas no luce entre las otras.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.
Casa que cierra sus portones casa que se llena de ratones.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
Non se pode mamar e asubiar.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Nota: Imita la fonética del inicio del canto de requiem "dies irae dies illae" ("día de ira, día de lágrimas") inspirado en Sofonías 1, 14. [1]
A ropa de terciopelo, dos dueñas y su escudero.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.