Hijas, el que pleitea no logra canas ni quijadas sanas.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Gente pobre no necesita criados.
Hijo descalostrado, medio criado.
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
El agua fluye abajo, y el hombre va arriba.
Creerse el papá de los helados.
¿Qué tiene mi hijo feo que no lo veo?.
Baco, a muchos ha matado; Neptuno, a ninguno.
Del agua fría el gato escaldado huye.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Échele leche al sapo, antes que él se la eche.
Quien no enseña a su hijo un arte útil, le enseña a robar.
Al son que me tocan bailo.
El asno que se cree ciervo, al saltar se despeña.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Come niño, y crecerás; bebe, viejo, y vivirás.
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
El hombre mal hablado, tendrá un hijo desvergonzado.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
No es na el bailar sino saber dar la vuelta.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Mas vale ser afilador que labrador.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.