Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Estar como un gallo en paté.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Quien come aprisa, come mal.
Cuando el dedo señala la luna, el bobo mira el dedo.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Agarrando aunque sea fallo.
Nada es más fácil de hacer que aconsejar y reprender.
Cacarear y no poner huevo no es nada bueno.
Haz bien y no mires a quien.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Nadie da palos de balde.
Lágrimas quebrantan o ablandan penas.
A palabras de borrachos oídos de cantinero.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Peca igual el que mata la vaca, como el que le agarra la pata.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
Donde no llega la mano, llega la espada.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
Quien destaja no baraja.
Tragando aunque sea saliva.
Andarse por las ramas.
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Limosno con escopeta no logra mucha peseta.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Quien no arriesga nada, ni pierde ni gana.
El mucho hablar es dañoso, y el mucho callar no es provechoso.
Para muerte repentina, mezclar trago y gasolina.
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
Hacer una cosa en un avemaría.
Una imprudente palabra, nuestra ruina a veces labra.
Gato con guantes, no caza, pero amenaza.
El que porfía mata venado.
Quien anda deprisa es el que tropieza.
No hables por boca ajena.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Dando al diablo el hato y el garabato.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
A canto de sirenas oídos de pescadores.
Contra la gota, ni gota.
El que pega primero pega dos veces.
Dios castiga sin piedra ni palo.
La respuesta más rápida es la acción.
Quien mucho habla, a ninguno escucha.
Necio que calla por sabio que pasa.