En tiempo de verano, el capote con su amo.
Moro viejo, mal cristiano.
Date a placer, Miguelejo; morirás de viejo.
El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
La impureza, pesa.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
Agua de llena, noche de angulas.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Mande quien pueda, y obedezca quien deba.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
Quieres taparle el ojo al macho.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Buena burra hemos comprado.
Hablar con el corazón en la mano.
La pollada de Agosto y enero, vale por un carnero.
Obra acabada, maestro al pozo.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Ni de burla ni deberas, con tu amo no partas peras.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Las palabras se las lleva el viento.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Más ordinario que un cementerio con columpios.
Pan de ayer, vino de antaño y carne manida dan al hombre la vida.
Llevar bien puestos los calzones.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Más perdido que perro en misa.
Apenas cierra Dios una puerta, y ya tiene una ventana abierta.
Ama a tu vecino, pero no quites la cerca.
El vino es la ganzúa de la verdad.
Cuando te den la vaquilla, acude con la soguilla.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
El ojo del amo hace más que sus manos.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
Para llegar al destino, hay que iniciar el camino.
La belleza entra por la boca.
El que tenga hacienda, que la atienda o que la venda.
Hoy por mí, mañana por ti.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
La gata de doña Flora, si se la ponen grita, si se la quitan llora.
Se llevarán bien la suegra y la nuera, cuando el burro suba la escalera.