Casa sin niños, tiesto sin flores.
No hay que llevar cocos al puerto.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
No necesito tecomates para nadar.
El que se casa con una mujer guapa, hasta los cuarenta años el miedo no se le escapa.
Una esquela de defunción es de mentiras un montón.
No hay boda sin tornaboda.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Para adquirir el derecho a desnudar a las mujeres, hay que empezar por pagarles los vestidos.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Buena carrera del buen caballo se espera.
Más vale estar pelada que amortajada.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Quien bien quiere, bien obedece.
Cada cual en su corral.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Sale más caro el candil que la vela.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
El que está, y no está por su gusto, que se joda es justo.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Lo que hace Dios es lo mejor.
La belleza siempre tiene razón
Oración de perro no va al cielo.
¿Qué necesidad hay de dar los cuartos al pregonero?.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Premio del trabajo justo, son honra, provecho y gusto.
Quien tenga tiempo que no espere
La boda de los pobres, toda es voces.
Bien vestido, bien recibido.
No quieras nunca buenos comienzos.
Al que da y quita le sale una jorobita.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Para San Matías se van los tordos y vienen las golondrinas.
A lo lejos mirar y en casa quedar.
Al ganado esquilado manda Dios viento moderado.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
El amor reina sin ley
Amor de lejos, amor de pendejos.
Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
Hay ropa tendida.
La paciencia es el mejor escudo contra las afrentas.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
La más cauta es tenida por más casta.