Dios los cría y el diablo los junta.
Paso a paso se hace camino al andar.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Guárdese el cojo y no eche la capa al toro.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Vanamente piensa quien sin Dios hace la cuenta.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Amor viejo, pena pero no muere.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
Acostumbrado a su cueva el armadillo no se aleja.
En la casa del buen amo vive y muere el buen criado.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Lo bien hecho bien parece, y estaban ahorcando a su marido en la plaza.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Con vil dinero, tendrás vela y candelero; sin dinero vil, ni candil.
A buen salvo está el que repica.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
La cabra de la vecina da más leche que la mía.
Si quieres que el Diablo no se presente, no lo mientes.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
Amor de mujer y halago de can, no duran si no les dan.
Besando al niño, a su madre le hace un cariño.
Madre es la que cría, no la que pare.
Unos nacen de pie y otros de cabeza.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
A gran solicitud, gran ingratitud.
En casa del herrero, martillo de palo.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
Amistad de yerno, sol en invierno.
Dios es más grande que el mundo.
Año nuevo vida nueva.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
A barriga llena, corazón contento.
Hijos y hogar, son la única verdad.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.
Pedir peras al olmo.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
A hurón cansado, madriguera nueva.