Zapatero a tus zapatos.
Una mentira, madre es de cien hijas.
Este navega con banderita de pendejo.
La pintura y la pelea desde lejos me la otea.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
No está Dios en higueras que oiga a putas y a viejas.
A feria vayas que más valgas.
Castaña la primera y cuca la postrera.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
La buena mula en el establo se vende.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
A refajo verde, ribete encarnado.
Casa con dos puertas, mala es de guardar.
Sin pan y vino, Venus tiene frío.
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Aunque te veas en alto, no te empines, porque es condición de ruines.
La sierra, con nieve es buena.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
La mula con mataduras, de lejos ve venir las urracas.
Cuando mengua la luna, no siembres cosa alguna.
Nuestros padres, a pulgadas, y nosotros, a brazadas.
Querer matar dos moscas de un golpe
A heredad vieja, heredero nuevo.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Redondear la arepa.
Es que los dos cojeamos del mismo pie.
Culo veo, culo quiero.
Cuando la intempladez llama, fiebre amenaza.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
Madre piadosa cría hija miedosa.
El diablo nunca duerme.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
Buena olla y mal testamento.
Esa más viejo que Matusalén.
Bien te quiero y mal te hiero.
Por do salta la cabra salta la que mama.
A la gallina y a la mujer, le sobran nidos donde poner.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
En cada corral un solo gallo, y en cada casa un solo amo.
Bondad y dulzura, más que donaire, hermosura.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.