Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Ponerse la tapa en la cabeza
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
La madre y la hija, usan la misma camisa: la de la madre y no la de la hija.
De pies a cabeza.
Casa de pan tierno, casa sin gobierno.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
El cuerpo eterno del hombre es la imaginación
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Mujer hermosa nunca es pobre, y si lo es, es que es tonto.
Cada cual decía del amor que tenía.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
Juzgan los enamorados, que todos tienen los ojos vendados.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Hacer favores, empollar traidores.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Al rebuznar se verá quien no es león
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Gran bien es castidad, ¿pero dónde está?.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
A la madrastra, el nombre le basta.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
Consejo femenil, o muy bueno, o muy vil.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Ventana abierta, pajaro que vuela.
Detrás de las nubes, siempre brilla el sol.
Yernos y nueras, en las afueras.
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
No hay rey traidor y papa excomulgado.
No arrojes margaritas a los puercos.
Tapar el pozo después de que el ternero se haya ahogado
Toda flor quiere ser fruto.
Bailar con la más fea.
Pan de días dos, vino de años tres, y Venus, cada mes.
Otro gallo le cantara.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Por San Justo y Pastor, entran las nueces en sabor, y las mozas en amor.
Mala olla y buen testamento.
A Cristo prendieron en el huerto porque allí se estuvo quieto.
Adoba tu paño y pasarás tu año.
Nadie come gallina gorda de mano ajena.
Ningún Gitano para el andar de su carreta cuando algo se cae de ésta para recogerlo.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Mujer que al andar culea y al mirar los ojos mece yo no digo que lo sea, pero lo parece.