La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Entre Pinto y Valdemoro. (Frase utilizada en España para a alguien que duda).
Jugar bien sus cartas.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Donde tiene el tesoro el avariento, tiene el entendimiento.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Tiempos pasados fueron mejores.
Más vale pajarito en mano que pichón en el campo.
Para los muertos y los ausentes no hay amigos
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
Mano lavada, salud bien guardada.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Vida sin amor, años sin verano
Si a viejo quieres llegar, las cargas has de soltar.
El justo se ve coronado de bendiciones, pero la boca del malvado encubre violencia.
Detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
Entre el honor y el dinero, lo segundo es lo primero.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Aguarraditas de Abril, unas ir y otras venir.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Estornudos y frailes, salen a pares.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Quien se va lejos, vivo está y le tienen por muerto.
Todos estamos de visita en este lugar. Solo estamos de paso. Hemos venido a observar, aprender, crecer, amar, y volver a casa.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
Ni aún al Diablo ha de temer quien no teme a una mujer.
Todos nacemos con igual condición, solo por la virtud nos diferenciamos.
Si existe, se ve
El que tiene peones y no los ve, se queda en calzones y no lo cree.
A un clavo ardiendo se agarra el que se está hundiendo.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
La naturaleza, el tiempo y la paciencia son los tres grandes médicos.
De hombres es errar y de bestias porfiar.
Para ganar, forzoso es trabajar.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Todo tiempo pasado fue mejor.
La barca pasa, pero el río queda.
Gana poco, pero gana siempre.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
La venganza no es buena mata el alma y la envenena.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa.
El corazón y los ojos nunca son viejos.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.