Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
El amor mueve montaña.
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
La religión presenta pocas dificultades a los humildes, muchas a los orgullosos, insuperables a los vanidosos
La buena uva hace buena pasa.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Monja de Santa Irene, que en brazos llevas el nene.
Arcaduz de noria, el que lleno viene, vacio torna.
Mucho escuchar y poco hablar buena fama te han de dar.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Adelante con los faroles.
La agonía es larga pero la muerte es segura.
A quien bien te quiere, visítale poco, para que te desee.
Hijo de mi hija, mi nieto será; hijo de mi hijo, Dios lo sabrá.
Mala noche y parir hija.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
El que a feo ama, bonito lo ve.
Quien muere pobre, no muere antes de tiempo.
Casamiento y mortaja del cielo bajan.
A manos frías, corazón ardiente.
Al buen amar, nunca le falta que dar.
Las penas de otro doliente, el corazón no las siente.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
Cuando menos te lo esperas salta la liebre.
Agua fina saca la espina.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Los que de veras buscan a Dios, dentro de los santuarios se ahogan.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Costurera mala, la hebra de a vara.
La morena, de azul llena.
Campana cascada, nunca sana.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
Donde falta la previsión, faltará provisión.
Lo que hoy parece, mañana perece.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
El solo querer es medio poder.
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Qué es una raya más para el tigre.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
A la mujer y al ladrón, quitarles la ocasión.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Ofrecer el oro y el moro.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
Para tu mujer empreñar no debes otro buscar.