La sabiduría viene de escuchar, de hablar el arrepentimiento.
La ira es locura el tiempo que dura.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
El abismo lleva al abismo
No hay mayor beata que una puta arrepentida.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Quien bien imagina, llámese adivina.
El éxito o el fracaso, los forja uno paso a paso.
Moda y fortuna presto se mudan.
Amistad pasajera nunca es verdadera.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
A misa, no se va con prisa.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
Afortunado el que vive tiempos tranquilos.
La verdad siempre sale a flote.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
La vida no es un problema para resolver: es un misterio para vivir.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
No comas ansias.
En un boda no se pierde un hijo sino que se gano un hija.
El que no ama, no se desilusiona.
Dar palos de ciego.
La soledad no trae felicidad.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
Al loco y al fraile, aire.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Cada uno es para si y Dios es para todos.
El cantar, alegra el trabajar.
El buen libro de las penas es alivio.
Bolsa, mujer y espada, no quiere andar prestada.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Tras un tiempo, otro vendrá, y Dios dirá.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Solo en la actividad desearás vivir cien años.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
La fantasía es el reposo del alma