Nos avergonzamos de reconocer lo que le debemos al azar: de todos los benefactores, el azar es el que recibe más ingratitud
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Hacerle a uno la pascua.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
La alegría es el mayor bien de la vida.
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
Pereza no alza cabeza.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
No te ensañes con el vencido, pues puedes correr su suerte.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Buena vida, arrugas tiene.
Si buscas una mano que te ayude, búscala al final de tu brazo.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Quien da para recibir no da nada
Solo una puerta no abre el martillo de oro: la puerta del cielo.
La pera y la doncella, la que calla es buena.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Es bien hermosa la que es virtuosa.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Si guardo una ramita en mi corazón, el pájaro cantor vendrá hacia mí.
El que pide lo justo, recibe migajas.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Caras vemos, corazones no sabemos.
La experiencia y la paciencia son gran ciencia.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
Una hora de contento, vale por ciento.
Por la Encarnación, los últimos hielos son.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Si quieres hacer reír a Dios, ¡Cuentale tus planes!.
La fe mueve montañas.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
No te fíes de la muchacha de la taberna ni del cielo estrellado de Diciembre.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Nadie ha visto el día de mañana.
En la felicidad, el corazón se funde como la nieve en primavera
Amor loco, hoy por ti y mañana por otro.
La fortuna es ciega y no sabe con quien juega.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.