Árbol copudo da sombra, aunque no dé fruto.
Cielo aborregado, suelo mojado.
La ruana no es para el primer aguacero
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
No haciendo viento, no hay mal tiempo.
Después del relámpago viene el trueno.
La lluvia solo es un problema si no te quieres mojar.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Llueva sobre su dueño, no sobre mí, que nada tengo.
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Quien siembra si llueve, el día pierde.
La lluvia no se queda en el cielo.
Ni en el agua ni en el viento, escribas tu pensamiento.
Los amigos de los buenos tiempos durante las tormentas dejan que te ahogues
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
Obra acabada venta aguarda.
Vida del campo, o para tonto, o para Santo.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Las gotas de lluvia eran tan grandes como ubre de vaca.
Cielo aborregado, a los tres días mojado.
No desesperes: de las nubes más negras cae un agua que es limpia y fecunda.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
A días claros, oscuros nublados.
Invierno claro ni en verano nublado.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
El arco iris brilla después de la tempestad.
La lluvia viene después de los bosques.
Agua de lluvia, siempre delgada y nunca sucia.
Obra acabada, maestro al pozo.
Al mal tiempo, buen paraguas.
Arco iris, o pronto llueve o aclara en breve.
Ama el sol, el que tiene sombra
La tierra no tiene sed por la sangre de los guerreros sino por el sudor del trabajo del hombre.
Abril, lluvias mil.
Nunca falta de que reírse.
Al cielo nadie va con ojos secos.
Cuando llueve de tramontana, llueve con gana.
Obra hecha, dinero espera.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Bien ora quien bien obra.
La palabra del erudito, en religión, es una flor, mas no te promete ningún fruto.
Ausente, apenas viviente.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Si hoy llovió, otro día hará sol.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
No tuve ningún lugar donde esconderme del trueno, así que ya no le temo
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.