Molino cerrado, contento el asno.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Apuntar alto en tu carrera, pero permanece humilde en tu corazón.
Se puede juzgar a un hombre por su nación, pero no a una nación por un hombre.
Por muy manso que sea el oso, sigue siendo peligroso.
El viejo el hipo para morir, el niño el hipo para vivir.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Quien ama, teme.
La serpiente cambia el cuero, pero no su obrar rastrero.
El hombre reina y la mujer gobierna.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
Mas vale arrepentirse de lo que se hizo que de lo que no se hizo.
El hipo, en el niño para vivir, en el viejo para morir.
Sol puesto, obrero suelto.
Cerca está de saber vencer quien bien sabe pelear.
Casarás y amansarás.
Panza llena, quita pena.
El hombre más insignificante y débil puede hacer algún daño.
Borrón y cuenta nueva.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
El hombre pone y la mujer dispone.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
Jurado ha el espejo no hacer lo blanco negro.
Hablando se entiende la gente.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Cruz y raya, para que me vaya.
El corazón no envejece es el cuero el que se arruga.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
A persona lisonjera no le des oreja.
Conocido el daño, el huirlo es sano.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
El lo que se pierde, se aprende.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
Hijo descalostrado, medio criado.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Ignora al ignorante.
Nunca falta de que reírse.
Pan tierno, casa con empeño.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
La carne sobre el hueso relumbra como un espejo.
Yerros de amor, dignos son de perdón.