Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
Mal lo aliña quien en sus tiempos no labró la viña.
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Al catarro, con el jarro.
Cada necio quiere dar su consejo.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
El tiempo todo lo cura y todo lo muda.
Al loco y al fraile, aire.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
El que más puede, más aprieta.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Suerte, y al toro.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
Cuando te vendan compra, y cuando te compren vende.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
El que con cojos anda se llama bastón.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Vecina de portal, gallina de corral.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Para cazar chirulís, hay que tener chirulís en la trampa
Matar pulgas a balazos.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
El que come con navaja, come más que trabaja.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Usted lea en su libro, que yo leo en el mío.
La hierba no crece en el camino que une las casas de los amigos.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Dejadle correr, que él parará.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Razones de "dice que", "pero" y "si no" no valen un comino.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Nunca des consejo sin que lo pidan.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
No se puede tapar el sol con un colador de cocina.
Locura es no guardar lo que cuesta sudores ganar.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Échate este trompo a la uña.
El que fue cocinero antes que fraile, lo que pasa en la cocina bien lo sabe.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.