Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Ortiga me quemó y mastranzo me sanó.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Oir a todos, creer a pocos.
Ir por lana y volver trasquilado.
Sobre advertencia no hay engaño.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Con palabras agradables y un poco de amabilidad se puede arrastrar a un elefante de un cabello.
Abril concluido, invierno ido.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Pan a hartura y vino a mesura.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
Las leyes implanta, quien más las quebranta.
Al amigo reconciliado, con un ojo abierto y el otro cerrado.
El que no sepa guardar un centavo, nunca tendrá muchos.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
No hay peor sordo, que quien no quiere oír, ni peor ciego, que quien no quiere ver.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
Campo florido, campo perdido.
Bailar la trabajosa.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
Cuando uno no vive como piensa, acaba pensando como vive.
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Si quieres tener la tusa, persigue bien la merusa.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Por San Blas ajete, mete uno y sacarás siete.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Oveja que anda, bocado halla.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo pequeñas cosas, puede cambiar el mundo.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Pecado callado, medio perdonado.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
A quien buenos cojones tiene, lo mismo le da por lo que va como por lo que viene.
Una cosa es con guitarra y otra con violín.
Yerros por amores, merecen mil perdones.
Quien ahorra una peseta cuando puede, tiene un duro cuando quiere.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
Dios hace lo que quiere, y el hombre, lo que puede.
Más enseña la necesidad que diez años de universidad.
Buena cara dice buen alma.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.