La prudencia nunca yerra.
Prudente espera es mejor que cometer un error.
Juez con prisa, juez que yerra.
El que la sigue la consigue.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Tumbando y capado.
Quien bien tiene y mal escoge, si sale mal que no se enoje.
Dicen que la educación se mama.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
La noticia mala llega volando, la buena, cojeando.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Las palabras se las lleva el viento, lo escrito permanece.
La mula arisca a la larga, se va enseñando a la carga.
Redondear la arepa.
Por lo demás, paciencia y barajar.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Haz tres veces una cosa que está mal hacer y ya te parecerá buena.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Quien come aprisa, come mal.
Quien pisa con suavidad va lejos. Proverbio Irlandés
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Si quieres adquirir conocimientos, hazte el ignorante.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
Refranes y consejos todos son buenos.
Agarrando aunque sea fallo.
Quien no arrisca, no aprisca.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Aprendiz de todo, oficial de nada.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Súfrase y no se reprenda lo que excusar no se pueda.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
El que siembra, cosecha.
Ve tu camino para no tropezar.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Otra cosa es con guitarra
Quien bien ata, bien desata.
Coser y hacer albardas, todo es dar puntadas.
La buena educación es de quien la otorga, no de quien la recibe.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
El que no cojea, renquea.
Cuando el dedo señala a la luna el imbécil mira el dedo.Proverbio chinoA palabras necias, oidos sordos.
El que tiene boca, se equivoca.
Mucho sabe quien callar sabe.