Donde hay leyes, hay trampas.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
En otoño la mano al moño.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
Haz buen barbecho y verás pronto el provecho.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
El hombre propone y Dios dispone.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
No se pierde lo que se dilata.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Quien a buen árbol se arrima, va un perro y se le mea encima.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
El que no tiene mujer, bien la castiga, y el que no tiene hijos, bien los cría.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Come, que de lo yuyo comes.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Guerra avisada no mata soldado, y si lo mata, es por descuidado.
Hijo casado, vecino airado.
En los bares y en la ruta, se conoce al hijoputa.
Cuanto mayor es la dificultad, mayor es la gloria.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.
El inicio es la mitad de la tarea.
Cuando al burro le ponen don, ya no le pega albarda.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Propagación mear no espuma.
Maestro, El se puede comer la regla.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
El nosotros anula el yo.
Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
La cortesía es la compañera inseparable de la virtud.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Reniego del árbol que ha de dar el fruto a palos.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Contra el feo vicio de pedir, existe la noble virtud de no dar.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Donde hay voluntad, hay un camino.