Los vicios no necesitan maestro.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
La miel no se ha hecho para la boca del asno.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
En trece y martes ni te cases ni te embarques ni vayas a ninguna parte.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
El rico nunca está satisfecho.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Si quieres ser señor, que tu mujer sea mejor.
Mujer sin hijos jardín sin flores.
El vientre lleno aunque sea de heno.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Una sola mano no aplaude.
Para ser puta con chancletas, más vale estarse quieta.
La zorra va por el mijo y no come; más dale con el rabo y sacude el grano.
No hay que conejear sin perros.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
El que algo teme, algo debe.
Comer sin vino, comer canino.
Agua vertida, no toda cogida.
Más mato la gula que la espada.
De hijos y de bienes, la casa llenes.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Hasta que no hay colmillos, no hay niño.
Comida hecha, amistad deshecha.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
Cada criatura obra según su natura.
Quien bebe tras la cocina, dé una higa a la medicina.
Te casaste, la cagaste.
Nunca digas a tu enemigo que tus pies han resbalado.
Saco de yerno, nunca es lleno.
Donde comen cuatro comen cinco.
No vacíes tu vientre a todo el mundo ni dañes la consideración que de ti tienen.
Si la fuerza hace vencedores, la concordia hace invencibles.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
A borracho o mujeriego, no des a guardar dinero.
El pájaro no se caga en el nido.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Huye del mulo por detrás, del toro por delante, y de la mujer por todas partes.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Si tu vida ha sido una comedia, tu matrimonio será un drama.
Te has puesto como un choto con dos madres.
Hasta los animales cuidan sus crías.
La mejor suegra, la muerta.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.