Puta me veas y tú que lo seas.
A la mujer feliz, la vida le ha de sonreír.
Saber por solo saber, cosa vana viene a ser; saber para ser mejor, eso es digno de loor.
Un momento puede hacernos infelices para siempre
Yantar sin vino, convite canino.
En boca con mella, si entra una mosca, allá ella.
Saber y no recordar, es lo mismo que ignorar.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
También de alegría se puede morir
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Recuerda, si hay tormenta habrá arco iris.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
El mundo es una rosa, huélela y pásala a tu amigo
Cada cosa nace para su semejante.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Lo que se da no se quita.
Cuanto en tu casa me metí, mejor callar lo que vi.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
Decir refranes es decir verdades.
Desde torre o azotea, bien se otea.
A misa, no se va con prisa.
Despacio voy, porque de prisa estoy.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Chocolate frío, échalo al río.
Vino y amores, de viejo los mejores.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
Cuando el necio es acordado, el mercado ya ha pasado.
La práctica hace al maestro.
No se puede servir a dos señores a un mismo tiempo.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
Sigue este consejo para que llegues a viejo.
Elogia el campo maduro, no el maíz verde.
Bendita sea la herramienta; que pesa, pero alimenta.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Mediado enero, mete obrero.
La tercera es la vencida"
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
Encontrarse y hacerse amigos: nada más fácil. ¿Vivir juntos u seguir siendo amigos? Nada más difícil