No hay mejor reloj ni campana, que comer cuando da la gana.
Cada día gallina, amarga la cocina.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
¿Usted qué come que adivina?
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
Cuando seas padre comeras huevos.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Bien barato estaría el pan, si no lo comiera el holgazán.
Acuéstate como la gallina y levántate como el marrano y vivirás siempre sano.
Esto es pan para tu matate.
Ayer era una flor, hoy solo es un sueño
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Comer sin trabajar, no se debe tolerar.
Proyecta como si fueras a vivir 100 años, pero vive como si fueras a morir mañana.
Yo que la buscaba, y ella que no se quiso esconder, se juntaron el hambre con las ganas de comer.
A la mañana el blanco y el tinto al serano.
Dejar de comer por haber comido no es tiempo perdido.
A la cabeza, el comer endereza.
No nada más de pan vive el hombre.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Cada día pan blanco hace apetitoso el bazo.
La buena comida, entra antes por los sentidos que por la barriga.
Si quieres pronto engordar, come con hambre y bebe a vagar.
Contigo duerme y contigo come quien te los pone.
Cuando yo quito el mantel, todo el mundo come bien.
Cuando comía todo, mi mujer lo escondía; y ahora que no puedo comer, todo me lo deja ver.
De trigo o de avena, mi casa llena.
El día para el trabajo; la noche para el descanso.
La comida reposada, y la cena paseada.
La tortilla y la mujer, se han de comer en caliente, pues si las dejas enfriar, ni el diablo les clava el diente.
Gran pena debe ser, tener hambre y ver comer.
Los nabos en adviento, y las cerezas en habiendo.
El que come hasta enfermarse tiene que ayunar hasta reponerse.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Cenó carnero y amaneció muerto.
Una manzana cada día, de médico te ahorraría.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
Cuando tú naciste ya comía yo pan con corteza.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Tu hablar te hace presente.
Haré, haré, más vale un toma que dos te daré.
De ensalada, dos bocados y dejada.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
El dormir y el comer, hermanos han de ser.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.