Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Mojarse el potito.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
No te fijes en lo que dice, observa lo que hace.
Variante: El perro del hortelano, ni come, ni deja comer a su amo.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Pase mayo, y pase pardo.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
Ve tu camino para no tropezar.
Las patatas cocidas, alargan la vida.
Ratones nos dé Dios, y gatos nos los daremos.
Huevos sin sal, no hacen ni bien ni mal.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
El que se prepara para lo malo, lo recibe preparado y amortigua el golpe.
A la mujer que fuma y bebe el diablo se la lleve. Y si además mea de pie, "liberanos domine".
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
Quien sabe ceder, sabe vencer.
Suerte, y al toro.
Enero mes de frío, nieve y puchero.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Mujer casada, casa quiere.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Gallina en casa rica, siempre pica.
El vino casi es pan.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Ciento que hice, a todos satisface; pero una que erré, y todas las cagué.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
La alegría rejuvenece, la tristeza envejece.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
Quien poda en Mayo y alza en Agosto, ni coge pan ni mosto.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
A lo hecho, pecho.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
Más se aprende en un día de soledad que en ciento de sociedad.
El que a los quince no tiene a los veinte no espere.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Fruta verde, los hombres la compran y los pájaros no la quieren.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
El malo mundo está y peor se pondrá.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Bueno es pan duro, cuando es seguro.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".