Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Lo que fue ayer, ya no será; que el tiempo no anda para atrás.
Quien a mano ajena espera, mal yanta y peor cena.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
A gana de comer, no hay mal pan.
Buen alimento, mejor pensamiento.
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
Mano que te da de comer no has de morder.
Cuando vayas convidado, no comas más de lo acostumbrado.
Comer hasta enfermar y ayunar hasta sanar.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
El melón en ayunas es oro; al mediodía, plata; y por la noche, mata.
Más vale comer pan con amor, que pollo con dolor.
Quien come aprisa, come mal.
No comer por haber comido, nada nos hemos perdido.
Quien coma la carne, que roa el hueso.
La esperanza es un buen desayuno; pero una mala cena.
Nadie diga mal del día hasta que sea pasado y la noche venida.
Comida que escasea, bien se saborea.
Bien predica el ayunar el que acaba de almorzar.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Albaricoques de Churriana, unos caen hoy y otros mañana.
Donde comen tres, comerán cuatro, añadiendo más en el plato.
Porotos a medio día y a la noche porotos, mala comida y mala cena.
Bebe poco y come asaz; duerme en alto y vivirás.
Hiciste como Blas, ya comiste, ya te vas.
No aprovecha lo comido, sino lo digerido.
Dar de comer al diablo.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
No coma cuento coma carne.
La que de comer con su marido rehusa, no está en ayunas.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
La noche para pensar, el día para obrar.
Mañana te lo dirá la vida.
Acostarse temprano y levantarse temprano hacen al hombre saludable, rico y sabio.
No comerá mucho quien come mucho.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Cuando hay para carne, es vigilia.
El que come y canta, pronto se atraganta.
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
La carne en calceta que la coma quien la meta.
Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
El melón por la mañana, oro; por la tarde, plata; por la noche, mata.
Da y ten, y harás bien.
Esto es el pan nuestro de cada día.
De hoy a mañana se cae una casa.