Lo quiero, para ayer.
En España, amigos de hoy, enemigos de mañana.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Reloj y campana, muerto mañana.
Indio comido indio ido.
Come Juan Gómez, que de lo tuyo comes.
Amigo serás, pero a comer a tu casa.
Come poco y cena temprano, si quieres llegar a anciano.
Quien va a almorzar no invitado, es que no ha desayunado.
El pan comido, hace al que lo da amigo.
En casa llena presto se guisa la cena.
Ayer putas y hoy comadres, según de donde sopla el aire.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Buen comer, trae mal comer.
El comer, es maestro del beber.
Nadie ha visto el día de mañana.
El que come poco y bien, vive mucho y mejor.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
Donde comen cuatro comen cinco.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Comer de su propio cocinado.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
A quien le dan pan que no coma.
A todo se acostumbra uno en esta vida, menos a no comer.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
Al comer, comamos, y al pagar, a ti suspiramos.
Comida hecha, amistad deshecha.
No por mucho madrugar te van a dar más de almorzar.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Más vale ensalada que hambre.
A quien te quiere merendar, almuérzatelo.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Ahora adulador, mañana traidor.
Si hoy llovió, otro día hará sol.
Dame un pez y cenaré esta noche, enséñame a pescar y cenaré siempre.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Esto es pan comido.
Quien llega tarde no oye misa, ni come carne
Carne y pescado en una comida, acortan la vida.
No hay cosa más sana, que comer en ayunas una manzana.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Quien más come y con más gana, no es quien paga la marrana.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.
El que bien come y bien digiere, solo de viejo se muere.