El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
A falta de faisán, buenos son rábanos con pan.
Paga adelantada, paga viciada.
Si vas a morir, muere llenito.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Haz el bien y olvídalo.
Ni se muere el padre ni cenamos.
Las malas nuevas, pronto llegan.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Agua de llena, noche de angulas.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
El buen tiempo hay que meterlo en casa.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.
Indio, pájaro y conejo, en tu casa ni aún de viejo.
Sopas en sartén, son de puerca y saben bien.
Agua en Marzo, hierbazo.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Mayo templado, mucha paja y poco grano.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Bien se está San Pedro en Roma, aunque no coma.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Sé primero en sembrar si quieres aventajar.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Enójate pero no pegues.
Más sabe quien mucho anda que quien mucho vive.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
A hombre recién levantado, ni le propongas negocios ni le pidas un prestado.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Donde quiera que pone el hombre la planta, pisa siempre cien senderos.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
El que cree en la astrología, se amarga todos los días.
Cada día, su pesar y su alegría.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
De buena harina, buena masa.
Si quieres llegar a viejo, poca cama, poco plato y mucha suela al zapato.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
Más vale dos bocados de vaca que siete de patata.
El que se apura llega tarde.
Vomitar las tripas y quedar de perlas.