El hambre es la mejor salsa
Ni comas crudo ni andes a pie desnudo.
Quien mocos envía, babas espera.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Vive y deja vivir.
Cuando el hambre da calor, la batata es un refresco.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Ay del que muere, que el vivo enseguida se apaña con lo que puede.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Antes de meter, prometer.
Todas las cosas tienen un fin, excepto las salchichas, que tienen dos.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Barriga llena, no cree en hambre ajena.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
Viejo soy y viejo serás: cual me veo, así té veras.
A quien no le sobra pan, no críe can.
El hombre pone y la mujer dispone.
Si por bueno te tienes, haz lo que debes.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
El que con niños se acuesta mojado amanece.
Agua esperé y tarde sembré, sabe Dios lo que recogeré.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
En todas partes tiene la semana su martes.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Real ahorrado, real ganado.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Otros vendrán, que bueno me harán.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Vase la fiesta y resta la bestia.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
Cuando la liaga florece, el hambre crece.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
Tarea que agrada, presto se acaba.
Lo que está por pasar pasará.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Con malas comidas y pésimas cenas, pierdes las carnes y se te notan las venas.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Compra lo que no has menester y venderás lo que necesites.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Más discurre un hambriento que cien letrados.
Al pobre el sol se lo come.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Fiesta sin comida, no es fiesta cumplida.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
El que se brinda se sobra.