Cada día olla, amarga el caldo.
El hombre afortunado tiene pan y amigos
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Con pan, hasta las sopas.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Mande el que puede, y obedece el que debe.
Pan y vino y carne, a secas.
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
A buen comedor, quitárselo de delante.
A cena de vino, desayuno de agua.
La peor cazuela es guisarla y no comerla.
Toma y daca.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Ahora es cuando chile verde, le has de dar sabor al caldo.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Yo soy la que hiedo, que no el atún que vendo.
Contigo me entierren, que me entiendes.
Para abaratar la vida, producir mucha comida.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Oveja de todos, cómenla lobos.
Para comer tortilla, hay que romper huevos.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
El pobre que pide pan, toma carne si se le dan.
No muerdas la mano que te da de comer.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Al comer, al tajadero, al cargar, al cabestrero.
Cultiva la amistad de la misma forma que comes sal: rompiendo con los dientes la gruesa y saboreando lentamente la fina
Yo me atraco de jamón, y el envidioso sufre la indigestión.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Déjate de medios días, habiendo días enteros.
Es más listo que el hambre.
Se comió mi pan, y se cagó en el portal.
Si voy, con lo que te doy.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
Garrapata en lana, si no muere hoy morirá mañana.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
No vayas de romería, que te pese al otro día.
Comer fruta, hablar puta, leer carta, bien se puede hacer en la plaza.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Día martes, ni te cases ni te embarques.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Agua de mañana y concejo de tarde, no es durable.
La ocasión llega, llama y no espera.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.