De vino aguado o agua envinada, no me des nada.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Nadie está más vacío que quien esta lleno de si mismo.
Corre más una loca en chanclas.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
De noche y si está la suegra, se ve hasta la leche negra.
Presto rico, presto pobre.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Casa mal avenida, presto es vendida.
Quien hace bien al astroso, no pierde de ello, más piérdelo todo.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Agua corriente, no mata gente; agua estancá, la matará.
Una maja de hierro, a fuerza de ser afilada, puede convertirse en una aguja.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Cuando alguien tiene un vicio, o se caga en la puerta o se caga en el quicio.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Donde entra el mucho vino, sale el tino.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
No basta ir a pescar peces con buena intención. También se necesita llevar red.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Cinco puercos son manada.
Refranes viejos, recortes del evangelio.
El hablar bien, poco cuesta.
Si vienen los patos, viene la nieve.
De lunes a martes, poco se llevan las artes.
El hombre que ama la violencia morirá violentamente
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
Malo es llegar a viejo, peor no llegar a serlo.
A donde entra mucho vino todos los vicios hacen camino.
El avariento nunca está contento.
La ley del embudo, para mí lo ancho y para ti lo agudo.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Los hombres prudentes aprenden con los errores de otros; los tontos por los errores propios.
A buena hora pidió el rey gachas.
Marido, comprad vino; que no lino.
Estar como cucaracha en baile de gallinas.
Más aburrido que mico recién cogido.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
La suerte nunca da, solo presta.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
La felicidad es como un león insaciable