Ya que aprendiste a cobrar, aprende también a trabajar.
Cada dueño tiene su sueño.
Un clavo saca a otro clavo.
Emplearse en cualquier bobada, es mejor que no hacer nada.
Mientras descansa está haciendo adobes.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Está mal pelado el chancho.
Malo un rico empobrecido, peor un pobre enriquecido.
Aceite para las espinacas y vino del de la tinaja.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
En el camino deja que los tontos y los locos pasen primero.
De casa alacrán, sal fuera y que pique donde quiera.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Nunca vivas pobre para morir rico.
Andar y callar, eso es negociar.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Ande o no ande, la burra grande.
Bueno es lo bastante y malo lo sobrante.
Hasta que no hay colmillos, no hay niño.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.
Tierra por medio, para poner remedio.
Amante atrevido, de la amada más querido.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
La gallina vieja es la que hace mejor caldo.
Si ella te mima más de lo que debe, te está engañando o engañarte quiere.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Debajo de mi capa, mate al Rey.
Tengo un filo, que si me agacho me corto.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Quien la inmortalidad logró, hace tiempos que se murió.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Si quieres tener dinero, tenlo.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
Ya la esperanza perdida, ¿qué queda que perder en esta vida?.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
No desprecies el consejo de los sabios y los viejos.
La ambición mató al ratón.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Cuando llueve y hace sol, sonríe Nuestro Señor.
No hay alegría sin aburrimiento
Si quieres tener dinero, quédate siempre soltero.