Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
El cornudo es el último que lo sabe.
La felicidad consiste en tener buena salud y mala memoria.
La taleguilla de la sal, mala de sustentar.
A tuerto o a derecho, nuestra casa hasta el techo.
La suerte es de los audaces.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
Abril, uno bueno entre mil.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Salud perdida, salud gemida.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Hagas lo que hagas, no te olvides de las bragas.
Aburrimiento y nervios son contagiosos
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
A Roma por todo.
No puedo ser puta y pechera, no quiero aunque pudiera.
Al que quiera celeste, que le cueste.
Antes te quedes manco, que eches una firma en blanco.
Cuando la puta está a la puerta y el oficial tiene cerrada la tienda, ten por cierta la fiesta.
Es preferible ser dueño de un peso que esclavo de dos.
Ponerse la tapa en la cabeza
Es mucho arroz para este pollo.
Nunca mates una mosca sobre la cabeza de un tigre.
El corazón del ñame solo lo sabe el cuchillo.
La suerte está echada.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Quien lengua ha, a Roma va.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Estás entre la espada y la pared.
Si quieres de tu amigo probar su voluntad, finge necesidad.
Sin vino, no tendría el concejo tino.
Si una mujer no se guarda, ¿quién la guarda?.
Es de bien nacidos ser agradecidos.
Aceituna una; y si es buena, una docena.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
Es de sabios, cambiar de opinión.
El que habla es el que peca.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
La ensalada, bien salada, poco avinagrada y bien aceitada.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.