El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
No solo de pan vive el hombre.
Por la víspera se conocen las fiestas.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
El que mucho come, poco adelgaza.
Puro de Cobán, solo comen y se van
Siempre friegan los platos los mentecatos.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
Al comerte una fruta piensa en aquel que plantó el árbol.
Naranja agria en ayunas, salud segura.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Si quieres comida mala, come la liebre asada.
De el comer y el rascar, el trabajo es comenzar.
El pollo de enero a San Juan es comedero.
No deje para las diez, lo que pueda hacer después.
A buen hambre, no hay pan duro.
Si quieres pollos el día del Señor, pon a incubar el día de la Ascensión.
El hambre es la buena, no la comida.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Cerdo que no madruga, no come caca caliente.
Unos siembran el pan y otros lo cogerán.
El comer y el besar, todo es hasta empezar.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
Cuando vayas a comer, bebe por primera vez.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
En cualquier sitio se cuecen habas.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Al comer y al cagar, prisa no te has de dar.
Haceos miel y comeos han las moscas.
Agua al mediodía, agua para todo el día.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
El que más come, menos come.
El hombre nació para morir, es mortal.
No se puede estar al plato y a las tajadas.
Quien come mucho se empacha, y quien bebe se emborracha.
A consejo ido, consejo venido.
Disfruta solo los placeres del momento.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
El consejo del padre capuchino: con todo lo que comas, vino.
El sabio habla de las ideas, el inteligente de los hechos, el vulgar de lo que come.
Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
¿Tienes ganas de morir?. Cena cordero asado y échate a dormir.
Comer sin apetito, hace daño y es delito.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.