En Octubre echa pan y cubre.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Camarón que se duerme, se lo comen los peces.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Amanecerá y veremos.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
Menea la cola el can, no por ti sino por el pan.
Para uno que madruga otro que no duerme.
Aprovecha el tiempo, que vale cielo.
A más beber, menos comer.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Bien ora quien bien obra.
El hambre aguza el ingenio.
Las frutas por la mañana son oro, al mediodía plata y por la noche matan.
A las diez deja la casa do estés. Si en la tuya estás, te acostarás.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Hoy un amigo mío entra en la fosa y otro en el tálamo; quizás éste sea feliz, pero aquél lo es sin duda alguna
Más largo que un día sin pan.
Este arroz ya se coció.
De lengua me como un plato.
Cuando comieres pan caliente, no bebas de la fuente.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Con afán ganarás pan.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
Madre, casarme quiero, que ya sé freír un huevo.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Es más vivo y es más pronto, quien a veces se hace el tonto.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Quien bebe en ayunas, mejor bebería con aceitunas.
Acelgas al mediodía y a la noche acelgas, mal me andarán las piernas.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Administradorcillos, comer en plata y morir en grillos.
Buena es la carne; buena es la cecina; mejor es la cocina.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
El día de San Ciruelo, pagaré lo que debo.
Quien borracho se acuesta, con agua se desayuna.
Donde pan comes migas quedan.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
En todas partes se cuecen habas.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.