Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
El que tiene capa, escapa.
Juez con prisa, juez que yerra.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Santo Domingo, mal pan y peor vino.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
El bien viene andando, pero el mal volando.
Más atrasado está el fulano, que pelotas de marrano.
A la mesa, de los primeros; al trabajo, de los postreros.
La suerte es de los audaces.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
El que monta un negocio y no es pesetero, pronto pierde su dinero.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Amor y amigo de verba, amigo y amor de mierda.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
Qué bien canta el tordo si está gordo.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.
Favores: quien menos los merece, menos lo agradece.
Salud y alegría belleza cría, atavío y afeite cuesta dinero y miente.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
El hombre sin honra, más hiede que un muerto.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Dar carne al lobo.
Dios aprieta pero no ahoga.
A río revuelto, ganancia de pescadores.
Barco grande, ande o no ande.
A consejo malo, campana de palo.
¿Qué mayor desconsuelo que mucho peine y poco pelo?.
Al no ducho en bragas, las costuras le hacen llagas.
La naturaleza se toma el mismo trabajo en hacer a un mendigo que a un emperador.
Tiene más carne un zancudo en la punta del ala.
El cerdo siempre busca el fango.
Como estará el infierno para que el diablo dé limosna.
Siempre hay un roto para un descosido.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Fingir ruido por venir a partido.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Es mejor un feo hago que un hermoso haré
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
Moda y fortuna presto se mudan.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Beba la picota de lo puro, que el tabernero medirá seguro.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
El malo mundo está y peor se pondrá.
¡A darle que es mole de olla!
El mal tiempo trae bienes consigo: huyen las moscas y los falsos amigos.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.