Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Los ojos se abalanzan, los pies se cansan, las manos no alcanzan.
Cada gitano que se coma sus mierdas.
Quien al mal árbol se arrima, mal palo le cae encima.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
Bonete y almete hacen casas de copete.
Al que da y quita le sale una jorobita.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Ladran, pues cabalgo.
Idiota y tozudo, no hay mejor burro.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Chica es del diablo la capa, y cuando tapa por un lado, por el otro destapa.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
El joven armado y el viejo arrugado.
A puerta cerrada el diablo se vuelve.
A gallo viejo gallina joven.
Quiebra la soga siempre por lo más delgado.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Hay gustos que merecen palos.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
El estúpido es como el ladrón de campanas que se tapa los oídos para no ser oído mientras roba.
Un solo dedo no puede atrapar un piojo.
A los curas caso omiso, y para mí un buen piso.
El perezoso considera suerte el éxito del trabajador.
El vientre lleno aunque sea de heno.
Al rico, los amigos le son enemigos.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
La llaga sana, la mala fama mata.
El que por su gusto es buey hasta la coyunda lame.
Mano de hierro en guante de seda.
Según San Andrés, el que tiene cara de tonto, lo es.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Abriga bien el pellejo si quieres llegar a viejo.
Algo es algo dijo un calvo. Y se encontró un peine sin púas.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
El enemigo es grande si se lo ve de rodillas.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
Quien en un año quiere ser rico, al medio le ahorcan.
A chica boca, chica sopa.
El que tiene narices, no manda a oler.
El buen paño dentro del arca se vende.
Haber gato encerrado.
Hijo descalostrado, medio criado.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Come santos, caga diablos.