Muchos hijos, riqueza do pobre.
Las cosas en caliente pegan.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
No hay mejor cuña, que la de la misma madera.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Al viejo no le falta que contar, ni al sol ni al hogar.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Las llamas se elevan más cuando cada uno les echa leña.
Mal huye quien a casa torna.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Sale más caro el candil que la vela.
En casa limpia los ángeles bailan de gusto.
Febrerillo el loco, que sacó a su padre al sol, y lo aporreó.
A buen año y malo, molinero u hortelano.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Bigote al ojo, aunque no haya un cuarto.
Gota a gota, el agua es broca, que al fin horada la roca.
A la mesa me senté, y aunque no comí, escoté.
No hagas leña del árbol caído.
No hay casa donde no haya su calla, calla.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Madre, casadme, aunque sea con un fraile.
¿Qué haces, hacedor?. Trabajar para el que duerme y está al sol.
Febrerillo, mes loquillo.
Colgar una cabeza de cordero y vender carne de perro.
La ruina comienza por la cocina.
Ser lento en dar es como negar.
Los pies del hortelano no echan a perder la huerta.
Pájaro viejo no entra en jaula.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Dos ladrones tienes en casa tú, el teléfono y la luz.
Al freír, será el reír y al pagar será el llorar.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Un padre sin hijos es como un arco sin las flechas.
El mendigo pide pan, pero come carne si se la dan.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
A carne de lobo, hambre de can.
Lo barato cuesta caro
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
Amante atrevido, de la amada más querido.