La casa no es un barco.
Al freír será el reír.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Hijo casado, vecino airado.
Cada uno con su humo.
Si a tu vecino quieres mal, mete las cabras en su olivar.
En Agosto, prepara la tinaja para el mosto.
¿Fiaste?. ¡La cagaste!.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Gachas de almorta, el estómago confortan.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
El casa del muerto cada uno llora su duelo.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
.Usted no necesita un palo grande para romper la cabeza de un gallo
Casa de esquina, ni la compres ni la vivas.
Nadie regala nada a humo de pajas.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Parejo como las calles de León.
Mujer refranes, muller puñetera.
Faltando el agua al granar, mal acaba el pegujal.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Avellanas con Montilla, almendritas con Jerez, nuececitas con Moriles, y en mi mesa pon los tres.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
El hombre a tirar el mocho y la mujer al sancocho.
De mal montecillo, bueno es un gazapillo.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Siete le daban al tocho, y el quería ocho.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Yemas de Abril, pocas al barril.
Sacar del horado la culebra con la mano ajena.
Para el culo de una mujer y la mano de un barbero, siempre es Enero.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Amor sin sacrificio, más que a amor, tira a fornicio.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Más sabe el necio en su casa que el sabio en la extraña.
Más alimenta el pan casero que el que vende el panadero.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Ajo, agua y resina; a joderse, aguantarse y a resiganrse.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Teta de noviciado.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
Cada cual es rey en su casa.
Hacienda, que tu amo te atienda, y si no que te venda.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Llave puesta, puerta abierta.
Como la mosca es Arteaga; donde se para "la caga".
Hay gustos que merecen palos.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.