El loco no fue el culpable, sino quien le diera el sable.
No es lo mismo hablar con el torno que con las monjas.
Corre más una loca en chanclas.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Está mal pelado el chancho.
Una vez que la vieja quiso comer carnero, habían ahorcado al carnicero.
Costumbres de mal maestro sacan hijo siniestro.
Cuida bien lo que haces, no te fíes de rapaces.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
Ni carbón ni leña compres cuando hiela.
Ya que no eres casto, sé cauto.
La casa del jabonero es toda un resbaladero.
La costumbre de jurar y jugar, mala es de dejar.
No digas nada de mis deudas a menos que pienses pagarlas.
A la muerte pelada no hay puerta cerrada.
Siempre habla quien menos puede.
Nunca falta un borracho en una vela.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Na noite de san Xoán, non queda na casa nin o can. En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
A la muerte no hay cosechador que la coseche.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
Nadie es tan bruto que tire piedras a un árbol sin frutos.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Renuncia solo cuando estés bajo tierra
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Non hai pega sen mancha branca.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Agua corriente, no mata gente; agua estancá, la matará.
Con pelito... no hay delito.
No empeñes las prendas, mejor que las vendas.
De tal árbol tal madera.
Acuérdate al atar de que has de desatar.
A consejo malo, campana de palo.
La que está para condenarse, desde chiquita no reza.
Hablar a tontas y a locas.
No te rías de un cojo sin saber como andas tú.
El pobre de su pobreza no sale.
No muerdas la mano que te da de comer.
Decir, me pesó; callar, no.
Zúñeme esta oreja; mal está diciendo de mí alguna puta vieja.
Nada se puede esperar de quien no tiene hogar.
Cabeza loca no quiere toca.
Quién escucha la voz del anciano es como un árbol fuerte; quién tapa los oidos es como una rama al viento.
Se te cayó e cassette
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
En el bosque no hay pájaros gordos.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Tu hablar te hace presente.