Una lágrima puede decir más que un llanto.
Yo soñaba que la vida era alegría, desperté y vi que la vida es servicio; serví y vi que el servicio da alegría.
La ignorancia es madre de la admiración.
El diablo está en los detalles.
El que vive de idealismos, muere de pesimismos.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
De sabios es variar de opinión.
No preguntes que el tiempo te lo dirá, que no hay cosa más bonita que el saber sin preguntar.
Una enfermedad que se cura no necesita de muchos adivinos.
La madurez solo se vive una vez.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.