Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
El hombre no vale por lo que tiene sino por lo que es.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Del que jura, teme la impostura.
Más que fuerza vale maña, que el ingenio nunca engaña.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Una hoja ante los ojos impide ver la montaña Taishan.
Confianza, en Dios y en que sea gruesa la tabla.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
O todos moros o todos cristianos.
Quien se dispone a declarar la verdad, deberá tener ya plantado su pie en el estribo de su cabalgadura.
Para ir al cielo primero hay que morir.
De sabios es cambiar de parecer.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
La Cruz, la viña reluz.
Olla quebrada, olla comprada.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Errar es humano, perdonar es de sabios.
Más vale loco que necio.
Nadie da lo que no tiene.
Cuando Dios cierra una puerta, abre una ventana.
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
El que bien caga y bien mea no necesita que el médico le vea.
El amor es ciego.
Haciendo y deshaciendo se va aprendiendo.
Nadie ha visto el día de mañana.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
La confianza da asco
Belleza es riqueza, o por ella empieza.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
Bien se sabe atrever quien nada tiene que aprender.
La mentira dura mientras la verdad no llega.
El optimista algo amasa, y el pesimista fracasa.
El corazón es fiel, el entendimiento no lo es.
No da quien tiene, sino quien quiere.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Amor de casada no vale nada.
Fingir no es mentir.
Cuenta errada, no vale nada.
Solo no da traspiés el que no tiene pies.